domingo, 21 de septiembre de 2008

martes, 10 de junio de 2008

La prudencia

Y hoy hablo de la prudencia
de la imprudencia de las palabras ligeras
animal manso es ella y por ello despreciada por los animales racionales
la prudencia no habla a través de la boca de los fuertes de espíritu,
ya que ellos no buscan una vida en positivo más allá de ellos mismos.
Cuán liviana es la prudencia de los simpáticos
que tratan a todos según ese molde de sonrisa que les sirve de carta de presentación
y de excusa para no esforzarse en los pequeños detalles de las relaciones entre las personas.
Qué poca prudencia demuestran quienes creen tener la respuesta
Qué poca prudencia aquellos que ni siquiera escuchan las preguntas
Porque la prudencia es saber callar tanto como saber hablar
y hablar siempre escuchando por la misma boca que se abre para no estar cerrada

domingo, 1 de junio de 2008

viernes, 23 de mayo de 2008

En la ciudad dormida todos somos niños, todos tenemos miedo a la oscuridad,

la oscuridad que como fruta prohibida se cuela por las rendijas de las mosquiteras de los afortunados que tienen una casa donde caer muertos,

en la ciudad dormida sólo duerme el miedo, el resto nos conformamos con acechar.

jueves, 22 de mayo de 2008


NOSOTROS VIAJAMOS EN PAILA
Y TU?

Reflexiones torpes

Cuántos de nosotros no somos trabajadores dependientes? cuántos de nosotros no tienen algún compromiso con un banco? Cuántos de nosotros no pagan por vivir en la casa en la que viven? Cuántos de nosotros no pagamos por comer lo que nos da la tierra?

Ayer estuve de visita en unas comunidades del la zona central Hondureña, en la región de Comayagua. En una de ellas, El Porvenir, se están construyendo unas viviendas financiadas por Bizcaia. Entrar en la comunidad era sumergirse en un mar de colores, miradas desde detrás de las celosías de esas mujeres tímidas que no dejan al extraño ver su cara, un par de niños en un caballo y un grupo de mujeres y hombres echando paladas de cemento a lo que será un día su nueva casa.
Casas de barreque es a lo que están acostumbrados, a 'mojarse el costal' cuando llueve es a lo que están acostumbrados. Y sin embargo, a nadie han tenido que pedir permiso para poder construir esa casita de barreque en la que se hacinan con sus 8 hijos. E
En la semana de descanso que tienen de cada una que trabajan en la construcción de sus casas, los hombres van a trabajar el campo, recogen café, frijoles o maíz de los campos de los grandes terratenientes que tienen la mayoría de las tierras. Lo justo, menos de lo justo para vivir.
A las seis de la mañana sale el sol. A las 6:30 suena mi despertador. Toma el café. Tomo mi café. Camina al trabajo. Pasan a buscarme en carro y vamos al trabajo. Trabaja todo el día. Trabajo todo el día. Vuelve a casa y sus hijos comen de lo que haya conseguido. Yo he comido judías verdes cocidas para no perder la línea. Pago 160 euros de alquiler al mes. El no paga alquileres.
Todo me hace pensar. Hay un pensamiento oculto que se resiste a salir. Hay algo que sigue sin cuadrarme. Hay un precio que no me da pa ser sincera.

lunes, 28 de abril de 2008



Cómo vive en una ciudad en la que no hay sitio para la frivolidad una chica de ciudad?

El diccionario define frívolo como 'Ligero, veleidoso, insustancial'. Pero, ¿quién dotó a la ligereza o la insustancialidad el tono negativo? Crecer en el desarrollo significa una cosa más, en nuestro ocio hay una parte muy importante de ligereza y frivolidad.
Masoquismo de la mujer occidental, ir de tiendas, probarme ropa, comparar las caderas mías con las ajenas en el pasillo del probador, sentirme mujer, intentar enfundarme una talla menos sólo por aparentar. Ver revistas en que me venden una belleza ideal, buscar esa belleza en mí misma, frívola, ligera por un momento
Ese masoquismo femenino que tanto he criticado y combatido,
sin embargo,
ahora que ya no tengo esa oportunidad me doy cuenta del stress mental que da el no dispersar la mente en cosas frívolas, el cómo la superficialidad es un plato cotidiano que hace los días más llevaderos y nos hace que los temas serios no pesen tanto, o mejor dicho, ocupa nuestra mente y miedos con pesos inútiles que nos hacen olvidar la parte dura de esta vida que, aquí en Honduras, se me presenta cruda y ruda (y nuda como dirían los italianos) a diario.