
Nadie mira a los niños de Chachahuate.
Son hijos del mar y sólo la espuma de las olas parece prestar un mínimo de interés por ellos
El crecimiento es algo natural aquí, inmodificable, implacable
y los niños han de ser dejados al libre devenir de este tiempo que aquí parece no existir
y sin embargo desgasta despiadado las piedras y llena de experiencia a sus habitantes
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